Del conocimiento del arbolado a una estrategia para gestionarlo.
Un Plan Director de Arbolado permite analizar la situación actual del arbolado, definir objetivos y establecer las actuaciones necesarias para su conservación y mejora.
No se trata solo de saber qué árboles hay, sino de decidir cómo queremos gestionarlos y establecer prioridades para actuar de forma ordenada y coherente.
¿Qué puede incluir? En función de las necesidades del espacio, un Plan Director puede definir:
Diagnóstico del estado actual del arbolado.
Objetivos y criterios de gestión.
Necesidades de conservación y mejora.
Actuaciones prioritarias.
Programación de trabajos a corto, medio y largo plazo.
Criterios para nuevas plantaciones, reposiciones o sustituciones.
Una estrategia adaptada a cada espacio
Cada arbolado tiene unas características y unas necesidades diferentes. Por eso, el Plan Director se adapta al espacio, a sus objetivos y a los recursos disponibles.
El resultado es una herramienta para tomar decisiones, priorizar actuaciones y planificar la gestión del arbolado con criterio técnico.
¿Necesitas planificar la gestión de tu arbolado?
Estudiamos tus necesidades y definimos contigo el alcance del Plan Director que realmente necesitas.